Somos Pizzi y Cato y hemos ayudado a escribir un libro muy chulo y musical, para niños a partir de 7 años: se titula "LAS CUERDAS"

En el libro, Contrabajo, Chelo, Viola y Violín te cuentan cómo son, de dónde vienen, como suenan y mucho más. Nosotros te enseñamos cómo se cuidan, dónde tienen el alma, quién las cura... buscamos un tesoro... y hacemos este blog.

sábado

Cuento de Navidad: el llanto del pavo o el blues de la cebolla


Si estás leyendo este post es que has sobrevivido a las comilonas festivas, a los achuchones familiares y a los villancicos con letras locas de peces que beben y vuelven a beber…

Pizzi y Cato me han pedido que haga el último post del año. Los muy frescos están de  vacaciones en la nieve con sus amigos y un pavo.
¿¡Has dicho pavo!?  
He dicho pavo, sí. No seas impaciente que ahora te cuento:
Y ¿cuando salimos nosotras? ¿Esta historia no se llama el blues de la cebolla?
Si no queréis acabar en un guisado, quedaos calladitas que el relato empieza ya:
Érase que se era... que a Pizzi y Cato les toca en una rifa un hermoso pavo vivo en la tienda del barrio donde compran sus viandas. 
Pizzi se entusiasma. Por fin va a poder variar el menú navideño. Sin perder un minuto, invita a todos sus colegas y amigos a probar su exquisita receta de “pavo a la virulé encebollado”
Los ratoncillos dejan al pavo atado a la pata de la mesa de la cocina y se disponen a adornar la casa, sacar brillo a su vajilla festiva y demás tareas prenavideñas.
Agotados de tanto trajín, se van dormir muy temprano.

Pizzi  duerme como una piedra, sin actividad cerebral que lo inquiete. Pero los sueños de Cato se pueblan de pavos de Navidad vivos y asados que lloran y lloran y vuelven a llorar.
Al alba, Cato salta de la cama. Pizzi ya está en la cocina preparando sofritos.
-Detente, hermano. No podemos cocinarlo. Míralo, Pizzi, está llorando -dice señalando al pavo.
-Claro que está llorando. Estoy cortando cebollas y ¡todo el mundo llora cuando se cortan cebollas!
-No podemos hacerlo, Pizzi. Este pobre pavo lloraba en mis sueños con un algo en el sonido que te partía el corazón
…Era algo así como: bua, buaaaa, buaaa, pim, buaaa, buaaa, pom.

Total, que el pavo se libra de la cazuela. Y el día de Navidad, todos los invitados degustan un gran queso XXL compartiendo mesa y mantel con ¡un pavo vivo!
Todos incluído el pavo llorón beben ambrosía ratonil, cantan villancicos con letras chaladas,  y picotean galletas de perro gourmet bañadas en salsa reducida de quesitos al rocío mañanero.
Y como este cuento me ha quedado chulo, id a buscar cualquier bebercio apto para vuestra edad, y en nombre de todos los colaboradores de nuestro libro "Las Cuerdas", de  Núria la ilustradora, de mis queridos Pizzi y Cato y del mío propio…

…y de todas las cebollas a las que tanta lágrimas debéis.
Vale, también de las cebollas…
Brindemos por la amistad, porque en  2015 se acaben los deberes del cole y sea un año divertido y venturoso para vosotros, vuestras familias y profes.
¡Hasta el año que viene! Un montón de besos


(Ilustraciones Núria Rodríguez. Fotomontajes y textos Tesa)

8 comentarios:

Tesa Medina dijo...

Hola, amigos, ¿qué tal lo estáis pasando?

Habíamos pensado hacer la típica tarjeta de felicitación, pero después de celebrar las Navidades con Pizzi y Cato y un pavo vivo hemos pensado que era mucho mejor compartir esta historia, que es como un cuento navideño de esos que nos hacen llorar y ser buenos unos días.

Si tenéis un rato, mirad ampliada la foto que me han enviado desde la nieve. El look de Pizzi y Cato y el pavo será tendencia este invierno.

Están divinos de la muerte.

Que paséis lo que os queda de fiestas a lo grande, y que 2015 sea un año emocionante.

Un beso,

MuCha dijo...

que el 2015

MuCha dijo...

te traiga, lo que siempre pediste
y no encontraste...

MuCha dijo...

Yo pertenezco a Los Reyes Magos.....
Ellos siempre me escuchan
cuando les dejo las Oreo que a mí tanto me gustan
Abrazos y nunca te olvides de vos

ñOCO Le bOLO dijo...


Partiendo de que no me gusta el pavo, celebro que el de esta historia se haya salvado. Habrá que hacer copias de este tierno cuento para enviar a ese país del centro de America del Norte, el día de Acción de Gracias. Por cierto, aquellos indios americanos, los nativos, cometieron un grave error al ayudar a aquellos peregrinos... pero eso es otra historia.

BPdMyN

· LMA · & · CR ·

Marina Fligueira dijo...

Muy bonito, me ha entando leerlo ya que los mayores nos vamos haciendo niños.
Un besito. y buen día.

Marina Fligueira dijo...

Gracias a ti. Guapa. Para mí es una bendición.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

He vuelto a disfrutarlo,un abrazo.J.R.